—¿Entonces no era gay?
—Debe ser una tapadera.
—Tal vez la novia sea trans.
Desde temprano en la mañana, los chismes se esparcían como una plaga en empresas Sarkov. Anya le había pedido el día anterior a su asistente que agendara una hora en el registro civil. El hombre tenía amoríos con Estela, de recursos humanos, que era muy amiga de Andrés, que trabajaba en la división de Vlad y allí la bomba estalló.
—¿Tú sabías, Elisa?
—La vida privada del jefe no es de mi incumbencia —dijo ella, cla