Katya estaba negando incluso antes de que Egan hablara–. Una de las reglas principales de esta fiesta es nadie con armas blancas, mucho menos pistolas, pero eres mi mujer: no pasará nada si tú rompes las reglas. Eres mi sottocapo, Katya, si yo no estoy, todo este edificio y lo que hay dentro te pertenece. Y no volveré a dejarte vulnerable; ya me bastó con que fueras herida una vez mientras yo no estaba, no me arriesgaré a perderte una segunda vez.
Katya sentía sus manos temblar, pero las apreta