70. El novio
El jardín del hospital, que había sido preparado para la ceremonia, era un espacio íntimo, adornado con un toque de elegancia sencilla. Las flores que lo decoraban eran de colores suaves: rosas blancas, lilas y algunas margaritas, que aportaban un aire fresco y sereno. Un pequeño arco cubierto de enredaderas verdes y flores blancas había sido colocado como punto focal, donde los votos serían intercambiados. Las sillas para los invitados estaban alineadas en filas, decoradas con cintas de seda b