63. El contrato
Hellen cada vez que lo miraba, se sentía más pequeña, más indigna de estar a su lado. Sin embargo, esa misma sensación de inferioridad hacía que el gesto de Hadriel se volviera aún más precioso para ella. Él no solo la aceptaba, sino que estaba dispuesto a protegerla, a compartir su vida con ella, a ser el padre de sus hijos. Esa generosidad, ese deseo de cuidarla y protegerla, la conmovía profundamente.
El hecho de que Hadriel pudiera verla y, a pesar de todo, querer estar a su lado, hacía que