57. El padre
Dahlia, aun procesando lo que acababa de escuchar, se quedó inmóvil en su silla, sus manos temblando ligeramente mientras intentaba asimilar la noticia. La idea de que su hija Hellen estuviera embarazada, y posiblemente de gemelos, no encontraba un lugar lógico en su mente. ¿Cómo podía ser? No había visto señales, ni escuchado siquiera un rumor sobre un pretendiente en la vida de Hellen, ni en su país de origen ni en Alemania. Era como si de repente se abriera un abismo de preguntas y ninguna r