125. Los recuerdos
Así, luego ocurrió algo que la hizo meditar. Hellen se encontraba sentada en el pequeño balcón de su apartamento en Alemania, viendo cómo los últimos rayos del sol teñían el cielo de tonos anaranjados y rosados. A pesar de su apariencia tranquila y de que sostenía una taza de té en sus manos, enfrentaba una encrucijada de emociones y pensamientos contradictorios. La noticia de que su madre, Dahlia, deseaba regresar a su país natal había caído sobre ella como una piedra, removiendo sentimientos