Capítulo Dieciséis; Lo único. que importa
Damián
Tomo varias respiraciones antes de tranquilizar mi mente. El único pensamiento que pasa por mi en este momento es molerle la cara a golpes a Sebastián, camino de un lado a otro de mi habitación frustrado.
Quiero ir a ver a Tania, quiero abrazarla, quiero que olvide todo lo que ese imbécil le dijo. Él no la merece, no merece a una mujer como ella, no la merece.
—¿Puedes dejar se hacer eso? Ya me mareaste Damián.
—No puedo, sé que debo tranquilizarme pero no puedo. Ese imbécil humilló a