—¿Carreras de motocicleta? –cuestino más alto de lo que pretendía y Lila me mira con una sonrisa entre avergonzada y preocupada.
—Tania no vayas a decirle a mamá que...
—Por supuesto que no le diré nada, no soy una chismosa. Solo me sorprendió un poco tu confesión.
—No tanto como me sorprendió la tuya. O sea, ya me imaginaba que algo así iba a suceder pero no creí que tan rápido. Pero cuéntame cómo fue. Por qué está vez no estabas ebria.
—Todo inició con un mensaje que él me mandó. Me invitó