Capítulo Cuarenta y tres; Una vez más.
Alexey vuelve a su casa sintiendo una mezcla extraña en el cuerpo. Hace tiempo que no sentía esto y no, no está preparado para sentirlo, es demasiado pronto...aunque tal vez Tania no vaya por ese lado y entonces el que está siendo paranoico es él.
Pone la rosa que ella acaba de regalarle sobre la mesa junto a su retrato, se siente un poco incorrecto especialmente por qué aún le duele un poco su partida.
Alexey es un reconocido pintor, solitario y viudo. Llevaba años siendo un ermitaño hasta