Mundo ficciónIniciar sesiónEn la puerta de la habitación de Donatello, pedí a Odette y al guardia de seguridad que me dejaran hablar con él a solas.
Llamé a la puerta y me atendió su madre, visiblemente sorprendida por mi presencia:
- ¡Alteza! - No... Esperábamos su visita.
Como no me invitó a pasar, empujé lentamente la puerta, viendo a Donatello con mucho mejor aspecto, con la pierna dentro de una especie de corsé de aluminio qu







