ENDORFINAS
¿Sí? ¿No? ¿Qué decir en ese momento? ¿Qué pensé realmente o qué quería que dijera?
- No. – fue mi seca respuesta.
Catriel me miró sin decir nada. Mentí diciendo que no lo creía y él me creyó, ambos intentando evitar una pelea.
Me senté en la cama donde él yacía y miré por la ventana, observando la noche estrellada y respirando profundamente el aire fresco que entraba a través de ella.
- Simplemente creo que nadie es digno de confianza.
- Nadie no se refiere a mi madre, ¿verdad?
- Nad