Mundo ficciónIniciar sesiónCuando sintió el sol calentando su rostro y los rayos dificultando la apertura de sus ojos, Antonela se giró hacia el otro lado de la cama y se decepcionó al encontrar el lugar vacío. No eran ni las siete de la mañana y Benjamim ya se había levantado para ir a trabajar.
Temió bajar las escaleras y encontrarlo abajo en compañía de Helen. Esa escena se había convertido casi en una pesadilla. Antonela odiaría ten







