No hubo emoción de parte de Antonela al escuchar al abogado. Para ella, no había diferencia con quién estaría Adam o quién tendría más poder sobre su vida. Ahora estaba casada con Benjamim, eran una familia. Podía ver a su hijo a diario, Benjamim la amaba, nada podría separarlos.
Pero Benjamim estaba involucrado en la conversación y parecía entusiasmado con la posibilidad de devolverle la custodia del hijo a su madre. Quizás él no entendía que ahora, casado con Antonela, no importaba quién tuvie