Harry Chrysler.
Aún no puedo creer que se hayan atrevido a drogarla, y lo peor es que su novio ni siquiera se dio cuenta. Ese idiota no tiene ni idea de cómo cuidarla, nadie sabe hacerlo excepto yo.
Si no estuviera vigilándola todo el tiempo, ni siquiera me habría dado cuenta de lo que pasaba. En este momento, ella está en mi cama, riendo como si le hubieran contado el chiste más divertido del mundo. Conozco perfectamente cómo funcionan estas drogas, así que solo tengo que estar con ella y esp