Jimena sale del pequeño restaurante para dirigirse a casa de Adam, puesto que él la invitó a una fiesta.
Se detiene en una tienda para comprarse una ropa adecuada para la ocasión y luego toma un taxi en dirección al apartamento.
—Hola, puto —saluda a su hermano, pero ignora a Jeff.
—Hola, bruja.
—Puto, bestia... ¿Es que tu hermana no conoce un apodo decente? Ella no te respeta, Adam —se burla Jeff, con la intención de fastidiar a Jimena y de captar su atención.
—No es tu asunto, metiche. —Ella