Adam le abre la puerta de su vehículo a Samantha, pero antes de ponerlo en marcha, llama a su hermano.
—Jeff, tuve que hacer una salida y no creo que regrese, así que por favor te pido que te encargues de mi hermana. Bajo ninguna circunstancia dejes que se vaya sola o con el tal Nino. Confío en ti, Jeff_; por favor, cuídame a la bruja.
—¿A dónde vas? Sabes lo terca y desquiciada que es ella. ¿Crees que me hará caso?
—Estoy seguro de que podrás con ello. Gracias, hermano. —Cierra la llamada sin