El corazón del guardaespaldas: 24. Hacerse responsable
¿Cómo algo así podía estar sucediendo? Pensó esa noche mientras intentaba por todos los medios quedarse dormido de una buena bendita vez. Es que a ver, se había cuidado, en cada encuentro se había asegurado de usar preservativos, no había momento en el que recordara que no.
Put4 mierda. Ladeó la cabeza y la miró, molesto, aunque no con ella, por nada del mundo lo estaría, pues no era su culpa. De los dos, era él quien tomó la responsabilidad de protegerla, de estar protegidos ambos para que una