Decidí tomarle la palabra a Jesse así que me quedé dormida en el camino, estaba en la parte más cómoda del sueño cuando empecé a mirar varios retretes en los que me quería sentar ya que sentía la necesidad de orinar pero había algo que me detenía.
— ¡Me estoy orinando! — abrí los ojos y grité de repente — necesito ir al baño con urgencia, detente en este momento.
— Pero si estamos en medio de la nada — miré por la ventana y todo era campo — escogí ese hotel porque da la tranquilidad que no te