CAPÍTULO 25
La música seguía resonando en los corazones de todos los invitados, incluso cuando la fiesta de compromiso había llegado a su fin. Las luces suaves y el ambiente romántico hicieron que la noche fuera inolvidable para Maia y Vladimir. A pesar del desastre provocado por Javier, el torpe asistente que parecía tener un talento innato para arruinar los momentos importantes, la celebración fue un éxito rotundo. Maia, con su dulzura y temple, se encargó de calmar a Vladimir, de hacerlo sonreír, de reco