Elena no había pensado en esa posibilidad.
No de verdad.
La idea había estado siempre demasiado lejos, enterrada bajo diagnósticos, miedo y años de creer que su cuerpo no podía darle un hijo. Pero ahora que Adrián la había pronunciado en voz alta, ya no podía apartarla de su cabeza.
¿Y si era cierto?
El corazón empezó a latirle con fuerza.
No quería hacerse ilusiones. Había aprendido a no esperar demasiado, a no permitir que una posibilidad se convirtiera en una promesa. Pero mientras recogía s