Elena miró a Julián.
—¿Es verdad? —preguntó con la respiración cortada.
Isabella sonrió.
—Claro que es verdad, cariño. Julián y yo vamos a ser padres. Vamos a tener una familia juntos.
Elena no apartó los ojos de su esposo. Buscaba una respuesta en su rostro, una negación, cualquier cosa que pudiera aferrarse antes de que el suelo terminara de abrirse bajo sus pies.
—Elena... —susurró Julián.
Su voz sonó casi como una súplica.
Ella esperó.
Julián miró los documentos que tenía en las manos y des