Dimitri soltó una maldición.
—¿Estás seguro de que no hay nada? —le preguntó a Ashton.
—Nada concluyente, aún —respondió—. Revisé movimientos bancarios, transferencias internacionales y empresas vinculadas. Todo está limpio… demasiado limpio. No hay patrones irregulares ni picos sospechosos.
—Eso no significa que no esté involucrado —intervino Sergey—. Si tiene algo que ver con esto, seguro tomó medidas para cubrir sus huellas.
Ashton asintió.
—Exacto. Si está usando intermediarios, cuentas de