Lily entró en la sala y encontró a Sergey parado frente a la enorme ventana, con las manos detrás de la espalda. Incluso de espaldas lucía increíble. El traje se ajustaba a la perfección a su cuerpo. Sin poder evitarlo, su mirada descendió hasta su trasero. Sí, definitivamente llenaba muy bien aquellos pantalones.
Cuando tuvo suficiente y al darse cuenta de que él aún no se había dado la vuelta, se aclaró la garganta para llamar su atención.
Sergey se volvió hacia ella rápidamente,.
—¡Wow! —s