Sergey se puso de pie de un salto para colocarse frente a Lily. No iba a dejar que Andrew se acercara a ella. El hombre debía haber perdido por completo el juicio porque no parecía darse cuenta del riesgo que corría.
Sergey le sacaba casi una cabeza de estatura y era evidente cuál de los dos estaba en mejor forma. Aunque Andrew no estaba gordo, era evidente que no estaba en buena forma.
—Por supuesto. Siempre saliendo a su rescate. Lo que tiene entre las piernas debe de ser demasiado bueno par