Dimitri supo que algo no iba bien en cuanto salió del ascensor.
Elena lo esperaba frente a las puertas con la tableta en la mano y una expresión tensa.
—Señor, buenos días.
—Elena —devolvió el saludo con un leve gesto de cabeza.
—Creo que debería ver esto.
Ella le tendió la tableta y él la tomó.
La pantalla mostraba un artículo sobre Petro Group. Dimitri empezó a leerlo, mientras seguían caminando. Sus hombros se tensaron a medida que avanzaba por el texto. El artículo afirmaba que su compañía