Sergey dejó pasar a Lily primero antes de seguirla al interior del restaurante. Un camarero se acercó enseguida y, después de saludarlos, los guio hasta una de las mesas vacías.
—Aquí tienen las cartas. Vuelvo en un momento.
Aunque no era el restaurante más caro de Dallas, sí era elegante. Los comensales llevaban ropa que se notaba costosa a simple vista, muy distinta a la camiseta, los jeans y las zapatillas que Lily llevaba puestos.
A él no le importaba si alguna de esas personas tenía algo q