—¿Y yo cómo iba a saber que pensabas así?
—Lo habrías descubierto hace una semana si me lo hubieras dicho entonces.
Amelia no se dejó intimidar por el tono que usó con ella.
—¿No crees que me embaracé para sacarte dinero?
—Tus motivaciones ya no importan.
Eso no era un no…
Soltó una risa irónica.
—Por supuesto. Y seguro tú me vas a decir qué es lo que sí importa. Adelante, suéltalo.
Dimitri apretó la mandíbula al escuchar la condescendencia en su voz.
—Estás embarazada, y no hay nada que vaya