Amelia revisó sus apuntes, intentando mantener la mente ocupada en algo que no fuera el hecho de que, en unos minutos, vería a Lily.
Las últimas dos veces que se había reunido con ella apenas había logrado sostenerle la mirada durante unos segundos. No era fácil hacerlo sabiendo el secreto que guardaba.
Todavía no había tomado una decisión sobre lo que debía hacer.
El problema era que el tiempo seguía corriendo y, cuanto más se demorara, más difícil sería contarlo… y, eventualmente, más imposi