La mirada de Cadin al entender la partida definitiva de Elizabeth se puso muy triste, se había encariñado que la miró como una hija. Entendía que al fin se había reencontrando con su gran amor y eso lo consolaba, sabía que quedaba en buenas manos.
La despedida fue triste pero a la vez de alegría, Elizabeth abrazó a Cadin dándole las gracias por toda la ayuda y hospitalidad que la brindaron por todo el tiempo que permaneció con ellos.
Thomas cogió las manos de Elizabeth caminando por delante de