LAURICE
Las cosas estaban empeorando, y algo no se sentía bien.
El tiempo me había enseñado que algo siempre podía existir más allá de lo que mis ojos veían, y en este caso no creía estar equivocada.
Estar de nuevo involucrada en algo tan turbio como un ataque terrorista no era grato, pero ahora estaba preparada para vivir.
En el momento en que Dayan tomó mi mano y me arrastró al interior, supe que debía dejarlo estar, que debía dejar que todo pasara como se suponía, porque me di cuenta de que