CAMERON
Este lugar olía raro, como a una humedad lejana con algo más. Era pequeño, sofocante, y apenas veía pequeñísimos orificios por acá y por allá para respirar.
Me sentía mal. Esto no me gustaba para nada.
Todo a mi alrededor era silencio, como si de pronto al entrar en esta cápsula hubiese llegado a un mundo desconocido, y me dejó la mente en blanco, limpia para poder evaluar toda la situación.
Alguien me quería muerto, y esta vez había quedado muy claro.
¿Por qué yo? ¿Porque era el herede