COLIN
Cuando cumplió los dieciocho, ese fue el momento en el que supe que podría hacerlo mío de todas las formas posibles.
Por ese entonces estaba nervioso, porque también era mi primera vez.
Aguanté mucho por muchos años porque él aún era un niño, pero me dije a mí mismo que podía hacerlo.
Desde afuera podría parecer de pedófilo que un hombre de dieciocho amara a un niño de catorce, que a mis dieciséis me empalmara pensando en él, con la edad que tenía, ¿pero cómo podía evitarlo? Era el amor d