— Jenny. Vaya, que sorpresa. — me adentro en el departamento y lo rodeo con mis brazos. No pierdo el tiempo y ataco su deliciosa boca.
La suavidad de sus labios me hace levitar, siento sus brazos rodearme los hombros, me besa suavemente, saboreando mi boca y enviando corrientes placenteras por todo mi cuerpo.
Kyle es tan buen alumno.
En unos pocos días ha logrado besarme con cariño sin dejar de ser apasionado. Aunque sigue con su habito de morder, ahora lo hace con más suavidad, logrando solo