Ellos seguían en silencio, Carlotta miró a Giovanni, pero le vio con la mirada perdida, mirando la pantalla dónde se veía su pequeño. Ahora eso significaba irse de Milán, y Giovanni llevarse a Carlotta y su familia a un lugar seguro. Ya estaba confirmado su bambino era el próximo líder de la Cosa Nostra. La doctora les miró y no les veía muy felices, si no... ¿Decepcionados? ¿Podría ser la palabra?
—No parecen muy emocionados. —dijo la doctora, mirando a la pareja.
—No, no es eso, si no que c