Epilogo.
Y vivieron felices para siempre…
CATHERINE.
¿Cómo llego la vida a ser así?
En un momento, me sentía miserable odiándolo todo. Sintiéndome muy culpable por mis acciones, pero al final, me llevaron donde estoy hoy. Las acciones tenían consecuencias, y yo había pagado por ellas. Y lo que vino después: UNA GRAN FELICIDAD.
Vivir una buena vida no requería riquezas, grandes casas, coches de lujo… Tenía todo eso y a veces lo odiaba. El mundo en el que crecí era un lugar lleno de prejuicios. Pero ah