Zaria había estado en numerosos eventos antes. Samir, solía llevarla con ella. Pero nunca había entrado al parlamento. Esta seria la primera noche que lo haría como jequesa y esposa de Issam.
«¡Que diferente hubiera sido con Samir!»
Estaría emocionada y llena de alegría, a punto de dar el paso a su nueva vida, no sentiría miedo o angustia. Por qué Samir tomaría su mano y la llenaría de tranquilidad.
Lo extrañaba. ¡Santo Dios, cuanto lo extrañaba!
En ese momento todo había parecido tan simple,