La llama del rencor.
Martin se sintió muy confundido en sus sentimientos una vez que Laura se marchó. Su presencia lo estaba enloqueciendo. No podía ponerse de acuerdo entre el amor y el rencor que aún albergaba.
Enseguida Se dirigió a su oficina, cerrando la puerta tras de sí con un golpe suave, y se sirvió un trago de whisky. El sabor fuerte y ahumado lo reconfortó, y poco a poco, una sonrisa comenzó a dibujarse en su rostro. La cercanía de Laura lo hacía sentirse feliz, pero la sombra de su pasado rápidamente