Humillaciones.
Después de reflexionar detenidamente, Laura se vio obligada a tragarse su orgullo y aceptar la oferta de trabajar para Martín. No podía negar los deseos que latían en su corazón: anhelaba seguir desarrollándose en la industria del modelaje y, al mismo tiempo, acercarse más a él, solo para demostrarle que podía estar bien sin su ayuda. Aunque en el fondo no quería reconocer que tenerlo cerca la emocionaba. Se consolaba internamente con esa idea, recordando las veces en que habían compartido mom