POR GONZALO
Llamé a Oli y juntos fuimos a ver algunas mueblerías, a la vuelta, la llevé para que conozca la casa que compré.
-¿De verdad pusiste esta casa a nombre de Delfina?
-Sí, sólo falta que ella pase a firmar.
-Desde ya te digo que no lo va a aceptar.
-Es de ella, la compré pensando que iba a ser nuestro hogar.
-Es hermosa ¿La llegó a ver?
-No, es decir, la vimos juntos cuando estábamos buscando una casa, pero desde que me dieron la llave, no vino, me la dieron cuando estaba Aitana acá, i