POR DELFINA
Hablando de destino…
-¡Amor!
Dice Gastón entrando casi inmediatamente después de nosotras.
Me abraza y me besa como si fuese el hombre más enamorado del mundo.
No le saco mérito, su demostración de cariño era verdadera y él realmente es un excelente padre…salvo por sus infidelidades, de las que siempre me termino enterando, es un marido devoto y me trata como a una princesa.
Me subieron a la habitación y no había pasado ni una hora que mis contracciones ya eran insostenibles.
Tenía