La mañana los había encontrado profundos en un sueño poco reparador, de hecho, prácticamente habían pasado en vela tras haberse enterado de que Ariel había fallado por segunda vez y aquello no solo provocó complicación en el caso, sino que puso en riesgo la reputación de las Virtudes Divinas, quienes estaban estrictamente custodiadas por las autoridades gubernamentales y religiosas de manera clandestina.
Ariel fue el primero en despertar y se sorprendió al no verse en la casa de aquellos condomi