Al otro día, después de salir de la oficina me dirigí casi sin darme cuenta a la casa de Pam y para mi sorpresa vi saliendo del edificio a mi mejor amigo de la universidad Horace. Hacía tiempo que no lo veía. Lo peor es que tenía el auto estacionado delante mío y obviamente me vió. —¡ No puedo creerlo! ¿Alexis eres tú??? ¡ PERO que coincidencia!!! ¿qué haces aquí?.— yo no se si fue que Dios me iluminó en ese momento o instinto de supervivencia pero supe que debía inventar algo, lo que fuera...