La música suave de la boda seguía sonando en el aire, pero en la habitación privada donde Roberto y Julia se encontraban ahora dentro del petite hotel dónde la boda se celebraba, el ambiente estaba cargado de tensión, como si todo a su alrededor hubiera desaparecido. Las luces cálidas de la fiesta se reflejaban tenuemente en los cristales, pero allí, en ese pequeño espacio, nada importaba. Solo quedaba la pregunta sin respuesta y las emociones que amenazaban con estallar. Roberto, de pie junto