Nikita irrumpió en la oficina de Norman como un torbellino. Su cabello siempre cuidado estaba recogido en un elegante moño, con algunos mechones sueltos que enmarcaban su rostro con un aire desafiante. Vestía un traje entallado de color negro que resaltaba su figura esbelta, combinado con una blusa blanca de seda que le otorgaba un toque de sofisticación y elegancia. Sus zapatos de tacón alto, Louboutin resonaban en el suelo mientras avanzaba con determinación hacia su hermano. La oficina de No