Nathan salió de la clínica con la mente a mil, el bullicio matutino de la ciudad a su alrededor contrastaba con el torbellino de pensamientos que lo invadían. Mientras caminaba hacia el estacionamiento del edificio donde se erigía la clínica, la luz del sol se filtraba entre las hojas de los árboles que adornaban la acera, proyectando sombras danzantes sobre el pavimento desgastado. Cada paso resonaba en sus oídos como un recordatorio del peso de la verdad que debía revelar a Olivia, esa verdad