30. FE
UNOS DÍAS ANTES...
Luego de que el doctor atravesó de nuevo las puertas para dirigirse al quirófano, la angustia invadió a los presentes, empezando por Niko.
—¿Tú... eres su padre? —exclamó con los ojos muy abiertos.
Y con su cerebro que había logrado que en los negocios llegase tan lejos, con rapidez empezó a unir cabos sueltos.
—¡Claro!, ¡qué idiota, le dijiste “Kyra” cuando se conocieron en ese evento! ¡Tú conocías a su madre! —dijo triunfal.
—Ahora no es momento, Nikolai —respondió Sean con