Capítulo 37. |Un nuevo juego|
Hacienda “El patrón”
Emiliano no dijo nada a las palabras de su madre. Tenía razón que él tenía que hacerse cargo de su metida de cuchara. Tomó una bocanada de aire y lo soltó por la nariz cerrando los ojos para tranquilizarse.
—Así que me voy al pueblo. Ahí te ves…—se dio la vuelta doña María echando casi fuego por la boca mientras salió murmurando algo entre dientes algo como “Ve, este cabrón, que pantalones para…” y desapareció dejando a Emiliano ahí, con los ojos abiertos de par en par, so