● Final ●
—Dios—jadeó Emiliano cuando Alicia empezó a acariciar aquel pedazote de carne endurecido. Alicia se movió para poder tener más posibilidad de tocarlo mejor, se sentó en horcajadas y bajó el cierre del pantalón. —Espera, espera, —ella negó, lo deseaba ahora. No se detuvo, lo sacó y de un movimiento se lo metió a la boca, él regresó a acostarse y cerró los ojos con fuerza, el placer que estaba sintiendo en ese momento, era indescriptible, comenzó Alicia a marcar un ritmo de succión que empezó a vo