Me quedé pegada siguiendo a mi mamá y a los policías hasta que regresamos al Monte Dientes. Apenas llegaron a la comisaría, mi papá quiso salir corriendo para la casa, pero los policías no lo dejaron.
Los oficiales decidieron organizar una nueva búsqueda en Monte Dientes. Mi padre, como parte de un equipo de arqueología, fue obligado a acompañarlos para evitar daños accidentales a la tumba histórica durante la rigurosa excavación. Para sorpresa de todos, mi madre se ofreció de forma voluntaria a