Me encerré en mi despacho una vez más, esta vez con una mezcla de intuición que me golpeaba el estómago diciéndome que algo estaba mal, que ella no podría haberme hecho eso, y tampoco Arturo, me senté y miré las fotos de nuevo, ahí estaba la evidencia.
Unas fotos, el reporte del investigador y las sospechas de Valentina, eso era lo que tenía.
Tomé el teléfono y pedí a alguien más que hiciera un trabajo para mí, quería la confirmación de lo que ya tenía en mis manos, recordé a un investigador es